lunes, 17 de marzo de 2014
XVIII
Dieciocho, mi dieciocho. No tendrá importancia para vosotros, pero ese día conocí a la persona que ahora me hace feliz día sí, día también. Porque es como mi mitad, si me falta me siento vacía, incompleta. Nunca pensé que mi estado de ánimo iba a depender de una sola persona. Que sí el esta mal se me hace imposible estar bien. Que sus besos me curan todos los males. Siento que sus brazos son el lugar más seguro del mundo. Realmente creo que soy la persona más afortunada por tenerle. ¿Qué sería de mi ahora si no le hubiera conocido? Ni lo se ni lo quiero saber, porque conocerle ha sido sin duda una de las mejores cosas que me han pasado. Que es mi apoyo y que si se hunde me hundo con el. Le debo tanto que no se mi como agradecérselo. Y si, para que engañarnos, es lo mejor que tengo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario